le dice #NoALaGuerra

PATRICIO LUMUMBA

Otro enero para Lumumba

Publicado: 2018-01-25

11 de diciembre de 1964. Asamblea General de la ONU. El representante de Cuba Comandante Ernesto “Che” Guevara toma la palabra y hace un repaso de las atrocidades cometidas por el joven Imperialismo, nueva fase capitalista que “convierte en bestias a los hombres” y que superaba al viejo colonialismo occidental. Entre varios casos terribles, recordó el de “ése mártir de la revolución mundial” Patricio Lumumba, líder del movimiento independentista del Congo, elegido Primer Ministro, saboteado, traicionado, secuestrado, torturado y finalmente asesinado por agentes de la CIA coludidos con una facción traidora congolesa y militares belgas. Ese crimen, decía Guevara, nos demuestra que “No se puede confiar en el imperialismo, pero, ni tantito así”. Y vaya que la Historia le dio la razón.  

SONÓ EL CONGO

En su lucha contra el colonialismo belga el pueblo congolés logra su independencia en 1959. Se celebran elecciones libres, gana el Movimiento Nacional Congoleño liderado por Patricio Lumumba, se elige como presidente Joseph Casavubu y Lumumba es designado como Primer Ministro de la recién estrenada República del Congo.

Sin embargo, al iniciarse el gobierno independiente en 1960 las acciones nacionalistas de Lumumba provocan los sabotajes y ataques por parte de Bélgica que no quería perder el dominio de las zonas ricas en minerales y diamantes. EEUU interviene para no perder el suministro de uranio barato que venía adquiriendo desde que lanzó sus bombas atómicas sobre Japón. Es así que generan un “ejército rebelde” liderado por el traidor Moisé Kapenda Tschombe que se alza en la región de Katanga y declara su independencia contra Lumumba y el gobierno con apoyo de la CIA, Bélgica y un ejército de mercenarios.

Lumumba solicita ayuda a la ONU y Estados Unidos, pero ni siquiera es recibido. Mientras tanto el país es desestabilizado y su cargo de Primer Ministro tambalea porque el Presidente Casavubu y el General Joseph Desiré Mobutu conspiran contra él. Ante la negativa de ayuda internacional Lumumba, que gozaba de gran legitimidad, logra el apoyo de la URSS. Sin embargo, esto recrudece el conflicto y aunque el pueblo congoleño apoya a Lumumba, en septiembre es destituido por Casavubu y Mobutu a través de un golpe de Estado. Se persigue y encarcela a los ministros nacionalistas y aunque el Parlamento desconoce el golpe, la guerra civil se había iniciado.

En diciembre escapa de la capital y se une a las luchas, trata de tomar la ciudad de Stanleyville donde tiene numerosos seguidores, pero las fuerzas de la ONU se niegan a protegerlo y es detenido por las tropas del General Mobutu, convertido ya en un dictador.

Mientras cruzaba el río Sankuru, es detenido, sometido a torturas y finalmente ejecutado. Su cadáver fue disuelto en un barril de ácido y sus restos jamás encontrados. Lo que no se disolvió jamás fue su lucha y su legado, pues las fuerzas leales a Lumumba continuaron luchando por muchos años más. Sin embargo, el daño estaba hecho y el dictador Mobutu inaugura un régimen funcional al imperialismo norteamericano, escandalosamente cleptocrático, con décadas de terror y represión para el pueblo congoleño.

La república que pudo ser, la democracia popular y pacífica que pudo ser el Congo en el África, quedó devastada por la desgracia de poseer apetitosos recursos naturales para las grandes potencias. Una brutal dictadura se apoderó del país y por décadas dicho país no conoció la paz, siendo invadido por ejércitos vecinos durante la segunda guerra del Congo.

La ejecución de Lumumba (17 de enero de 1961) fue literalmente la ejecución del futuro un país, de una democracia popular. Frank Carlucci fue el agente de la CIA responsable de su ejecución y es un personaje siniestro no solo en la historia del Congo.

DEMONIOS IMPERIALES

El paso del tiempo le dio la razón al Che Guevara, pues en 2001 el Parlamento belga reconoció la responsabilidad de ese país en la muerte de Lumumba. En el vigésimo segundo tomo de un largo informe de inteligencia desclasificado en 2014 (Foreign Relations of the United States (FRUS), Volume XXII, Congo, 1960-1968), los Estados Unidos también reconocen su implicación y responsabilidad en el derrocamiento y asesinato de Lumumba por orden directa del Presidente Eisenhower. La motivación habría sido permitir la presencia de asesores soviéticos en la disputa por el Congo, pero todos sabemos que esa disputa no fue por los soviéticos, sino, por la actitud de Lumumba de proteger los recursos de su patria.

Su asesino, el “diplomático” Frank Carlucci sobrevive aún. Luego del asesinato del líder congolés fue expulsado del Congo; se le vio involucrado en el apoyo a varios gobiernos dictatoriales y en la desestabilización de algunos gobiernos progresistas como el de Joao Marques Goulart en Brasil, Nyere en Tanzania, la revolución de los claves en Portugal y de varios países más, siempre expulsado por espionaje. Está involucrado en el asesinato del líder italiano de la democracia cristiana Aldo Moro, en un intento de golpe en Yemen, en fin, su “historial” es largo. Domina varios idiomas, es graduado de prestigiosas universidades norteamericanas y estuvo en la armada.

Ha realizado muchas “misiones diplomáticas” alrededor del mundo y llegó a cargos como subdirector de la CIA, trabajó para el Secretario de Defensa en la administración Reagan y años después sería él mismo secretario de Defensa llamando a uno de sus más fieles amigos en la milicia: Colin Powell.

En los ochenta se retira del Estado y en una de las primeras maniobras de “puertas giratorias” empieza ascender en el sector privado que contrata con el Estado norteamericano, sobre todo contratos de armas, seguridad y logística. Desde su empresa Sears World Trade (según dicen fachada de la CIA) empieza a expandirse a otros rubros comerciales. Asesora a gobiernos occidentales en la compra de armamento sofisticado y uno de sus socios, un tal Donald Rumsfeld, viaja a Bagdad para venderle armas químicas a un líder iraquí que luchaba contra el Irán de esos años: Sadam Husein.

A esas alturas Carlucci ha amasado una gran fortuna personal y una poderosa red de contactos, es reclutado por el poderoso grupo de inversiones Carlyle Group asociándose con Donald Rumsfeld, el ex presidente George Bush y el mismísimo Osama Bin Laden. Según investigación del periodista Thierry Meissan este grupo (casi una secta) de “inversionistas” “contrata a un sinnúmero de personalidades políticas del mundo entero y obtiene ganancias asombrosas. Administra 13,000 millones de dólares y realiza inversiones en el campo de los medios de difusión y el armamento, hasta convertirse en el 11° proveedor del Pentágono.”

LUMUMBA Y CARLUCCI

Este businessman, diplomático y agente de la CIA encarna toda la perversión del imperialismo y su globalización. Mientras tanto Lumumba cada enero de cada año, resucita para decirle a los pueblos que no se rindan, que un día todos los “Carluccis” y sus amos serán derrotados. Hasta ese día, guardemos otro enero para Lumumba.


Escrito por

Jorge Millones

Trovador y productor. Aficionado a la filosofía y las ciencias sociales.


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